Termita y Polilla, las depredadoras de tu dinero e inversiones

Hoy te presento a tus dos archienemigas:

Termita y Polilla

Obvio que las conoces pero van por la vida con otros nombres, para despistar.

Sí, y tú las puedes ver venir.

Empezamos con Termita. 

En realidad, ella se llama inflación y también responde al nombre de devaluación de la moneda.

Inviertas o no, te enfrentarás a ella. Te viene bien saber que aunque su nombre suene tierno, lo que hace es feroz, te quita poder de compra.

Porque terminas comprando menos con una divisa devaluada o con precios de inflación.

Aceite, huevos, aguacates y kiwis. Ni siquiera te hablo de jamón o marisco.

Ahora, vamos con Polilla.

Ella ataca a tus inversiones.

Puede que ya te suene, Polilla es las tasas de gestión anual y las comisiones de mantenimiento de los productos que contratas para invertir.

Y aquí vamos hacer un doble click. 

Puedes minimizar el efecto de Polilla aunque al principio te parezca pequeña, la veas  insignificante y no le des importancia.

Desde mi experiencia, te digo que toda comisión de gestión y/o mantenimiento que pagues de los productos de inversión que tengas, es un coste fijo.

Verás.

Mientras la rentabilidad de tus inversiones no te la asegura nadie, las comisiones son  constantes.

Elige comisiones lo más bajas posibles porque a largo plazo, tus inversiones podrán crecer mejor con un camino despejado para el interés compuesto.


👉🏼 Si quieres leer mensajes como este pero completos y con detalles que te ayudarán a invertir, apúntate a la newsletter para recibirlos en tu inbox.

Haz click aquí para suscribirte a la newsletter.


Disclaimer: Nada de lo que lees en esta newsletter es una recomendación de inversión. Tú eres responsable de las decisiones que tomas sobre tus ahorros e inversiones.

Scroll al inicio